El rito del Sol Quieto muestra cómo se festeja el comienzo del verano
Por Ana María Bertolini / Télam
Mañana comenzará el verano en el Hemisferio Sur, al tiempo que en el Norte sobrevendrá el invierno, motivos ambos que incitan a volver celebrar ese día un viejo rito pagano: la fiesta del Sol Quieto.
El solsticio se producirá exactamente a las 12.03 hora de Greenwich (en Argentina: 10 en el este y 9 en el oeste), trayendo el día más largo en el Sur y el más corto en el Norte.
En adelante, las jornadas se irán acortando cada vez más en el sur y alargándose cada vez más en el norte, hasta que se equilibren con la noche y la igualen, al producirse, dentro de tres meses, el equinoccio de marzo.
Solsticio significa literalmente "sol quieto" y marca el momento en que el astro cambia la dirección de su camino aparente en torno a la Tierra.
Hasta el 21 de diciembre, el Sol se corre cada vez más hacia el sur, llevando el verano a ese hemisferio; pero a partir del 21 de junio lo hace cada vez más al norte, determinando en el sur el comienzo del invierno.
El movimiento solar, en realidad, es aparente: la que se corre es la Tierra, que realiza su traslación en torno al astro rey inclinada unos 23 grados sobre su eje, siempre del mismo lado; pero al ojo terrestre, parece que fuese el Sol el que se mueve.
Si la Tierra no girara en torno al Sol con esa inclinación, no habría veranos ni inviernos, sino una eterna primavera.
Lo de "Sol quieto" alude a que en torno al 21 de diciembre y 21 de junio, el astro parece "frenarse" unos días, antes de tomar impulso para recorrer el camino inverso.
Si desde la óptica, ambos solsticios involucran un cambio de dirección, desde lo místico simbolizan un cambio hacia lo desconocido, un nuevo comienzo.
Contra lo que pueda creerse, los antiguos sabían que no era el invierno lo que cobijaba la muerte, sino el verano. ¿Por qué?
Porque el verano es un ir desde la luz más intensa (el día más largo) a la oscuridad más creciente (el día más corto).
Por eso, la fiesta del Sol Quieto de invierno se festejaba antiguamente con mucho más júbilo: el día más oscuro les anunciaba la resurrección de la luz, mientras que el día más luminoso les prevenía de su efímera existencia.
El rito pagano a cumplir este 21 de diciembre consiste en reunir a 12 personas en un círculo al aire libre y constituir simbólicamente sobre la Tierra una representación del Cielo.
Para esto es preciso encender un fogón, que representa al Sol, y colocarse todos en derredor del fuego, para comer, charlar, escuchar música, bailar y, lo más importante: quemar flores.
Cuatro deberán ubicarse en cruz frente al fogón, exactamente en los cuatro puntos cardinales; y entre medio se ubicarán los restantes ocho, para simbolizar así los 12 signos del zodíaco.
Los germanos llamaban al día del Solsticio de verano "Baldurstag", Día de Baldur, o dios de la Luz.
La leyenda cuenta que Baldur, hijo predilecto de Wotan, y su mujer, Nanna, custodia de la primavera, morían juntos al comenzar cada verano; y por eso, en la noche del Solsticio, se encendía el fuego para convertir a los difuntos en ceniza.
Como a la primavera muerta la devoran las llamas del verano, ellos simbolizaban tal idea arrojándole flores al fuego (el Sol), de allí que haya que contar con unos ramitos para cumplir el rito.
Los cuatro puntos cardinales significan las cuatro estaciones y los 12 signos del zodíaco simbolizan la completud del círculo: todo empieza y termina, pero más allá de las existencias individuales, la vida recomienza eternamente en torno al Sol.
Para contarse entre los elegidos por la vida, será preciso renovar dos veces al año el fuego iniciado en los respectivos solsticios, tal como se hace con la antorcha olímpica.
El fuego, o el Sol, o la luz, representa a los hombres y su fortaleza o energía dinámica; pero las mujeres, que simbolizan la fertilidad de la Tierra, son las guardianas del Fuego Eterno.
Como tales, ellas serán las encargadas de guardar algunos carbones y cenizas del fuego encendido este 21 de diciembre, para seis meses más tarde, encender con ellos la llama del próximo Solsticio del 21 de junio.
Festejar el Día del Sol Quieto, cualquiera sea, significa aceptar los cambios y apostar a la renovación del círculo de la vida, pero eso sí, hay que hacerlo con cuidado de no convertir en pira la casa del vecino.
La fiesta del Sol Quieto de invierno, anunciaba la resurrección de la luz".
Celebración de Januca
Desde mañana hasta el 29 de este mes, los judíos de todo el mundo encenderán las velas de su candelabro para celebrar la Fiesta de las Luminarias, conocida también como Januca.
Januca no se celebra sólo por una "victoria física de la pequeña nación judía sobre la gran Grecia", sino también por un triunfo "espiritual, de la fe judía contra el helenismo de los griegos", quienes habían usurpado el Beit Hamikdash, templo de Jerusalén, indicó el rabino de Jabad Lubavitch Argentina, Tzvi Grunblatt.
Januca también se recuerda por "el milagro del frasco de aceite", cuando una porción del aceite de oliva sacramental que sólo alcanzaba para mantener el candelabro del templo encendido por un día, duró ocho.
En esta festividad, se acostumbra a dar regalos.
